viernes, 4 de noviembre de 2011

Cosas que se pierden

Me siento raro, hace un mes, estaba bastante feliz, a día de hoy no se muy bien como describir mi estado de ánimo.  Diría que no estoy de bajón pero tampoco me sale la sonrisa.
Hace poco una persona muy cercana a mi, desapareció, no literalmente por supuesto, pero ahora ya no está de la misma manera, y tampoco es como si se hubiera escapado, así que tuve que quedarme dormido en algún punto. Lo peor de todo es que yo mismo lo veía, mucho antes de que esa persona lo notara, yo ya sabía que no estábamos en el mismo barco, como se suele decir, pero tampoco supe avisar a tiempo.

Eso lo primero, y lo segundo, mi baúl de los recuerdo, que hace unos meses se abrió para dejar salir una parte de mi pasado que me gusta y me disgusta a partes iguales, pero por alguna extraña casualidad, lo que salió no me disgustó, aunque le tenía miedo al principio, poco a poco me dí cuenta de que no era para tanto, y poco a poco fui familiarizándome con esa parte de mi pasado, para casi ser parte del presente. Lo único que faltaba era que mi pasado me invitara a cenar en un restaurante nuevo en santiago, y entonces, el pasado sería presente.

Pero, la realidad nunca es tan fácil, por mucho que supere a la ficción, nunca es para bien, si no para mal, y eso tienes que comértelo crudo te guste o no. Lo que quiero decir es que tal y como llegó, se fue. Mi pasado desapareció en menos de 15 horas, sin dar explicación o decir adiós, lo ultimo solo fue una sonrisa y una invitación a cenar que dudo que se cumpla.

Era mejor cuando era mas simple, como a los 10 años.....

No hay comentarios:

Publicar un comentario